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Adiós a los tíos legales

Hace años, el historiador Peter Hennessy popularizó la «teoría del good chap». Podemos traducir esto último como «teoría del buen tío» o, en una expresión muy ajustada a la España de hoy, «del tío legal» (…)

Crítica legítima

El nuevo Gobierno de coalición es legítimo. También es legítimo recordar que es exactamente el tipo de Gobierno (coalición PSOE-Podemos apoyada por ERC y Bildu) que Pedro Sánchez y sus portavoces declararon peligroso e indeseable durante la campaña electoral. Como es legítimo señalar que su hoja de ruta para la crisis catalana (mesa de negociación de igual a igual seguida de referéndum sobre los acuerdos alcanzados) no fue presentada a los votantes en las últimas elecciones (…)

El final de una ilusión

Hubo un tiempo en el que parecía que las cosas iban a ser diferentes. Fue un momento fugaz, aunque no breve. Diría que comenzó hacia mediados de 2016 y empezó a desvanecerse (de manera abrupta) el 1 de junio de 2018, en la moción de censura que aupó a Pedro Sánchez al poder. El certificado de defunción lo expedirá estos días el Congreso de los Diputados cuando invista al mismo Sánchez, con los apoyos de Podemos y ERC, como presidente del Gobierno.

La esperanza en cuestión era que al fin la mayoría de españoles -y lo que es igual de importante: sus representantes políticos- lo había entendido. Que habíamos aprendido las lecciones del pujolismo, de los tripartitos, del Estatuto, del procés, del 9-N, de la Operación Diálogo, del 1-O. (…)

«Exageraos»

La retórica socialista siempre tiene dos fases. Cuando se les acusa de estar preparando alguna medida o acuerdo indeseable, y se advierte sobre las consecuencias negativas que tendrá, la primera respuesta es decir que todo son exageraciones de La Derecha. Luego, cuando hacen exactamente aquello de lo que se les acusaba, pasan a decir que es algo fantástico para España. Pero ¿no eran exageraciones de apocalípticos? (…)

26 de diciembre, 2019

Dedico mi última columna de 2019 a un poema publicado hace ochenta años: «1 de septiembre, 1939», de W. H. Auden. Un poema sobre el fin de «las grandes esperanzas / de una década baja y deshonesta», y que nos enseña mucho sobre el fracaso y la fortuna generacionales. (…)

Aprender algo alguna vez

El nacionalismo catalán no es una hipótesis. Tampoco es un fenómeno novísimo cuyo desarrollo resulte imposible de predecir. Al contrario: tanto en sus manifestaciones anteriores a la Transición como en su vida posterior, se trata de un movimiento muy viejo y sobre el que tenemos mucho material. En teoría, la ventaja de encontrarnos en 2019 es precisamente que podemos recurrir a la experiencia de las últimas décadas para comprender su comportamiento. (…)

El segundo referéndum

Parafraseando a Churchill, las elecciones británicas de 2019 no suponen el fin del Brexit. Ni siquiera suponen el principio del fin. Pero sí marcan el fin del principio, y esto ya es mucho. La política y los debates británicos de los tres últimos años se pueden resumir en un gigantesco proceso de adaptación al nuevo mundo posreferéndum. Es decir, al escenario que se abrió súbitamente, y para sorpresa de muchos, aquel día de 2016 en el que un 52% de los británicos votó a favor de abandonar la Unión Europea. Desde entonces, hemos asistido a un esfuerzo constante por adaptar el eje clásico de la política británica (el de izquierda-derecha) a uno nuevo (europeísta-antieuropeísta). No era nada sencillo: había votantes de izquierdas y de derechas en cada uno de los dos nuevos campos. Este proceso se desarrolló paralelamente a una complicada negociación con la Unión Europea; negociación lastrada por el hecho de que existían muchas versiones posibles del Brexit, sin que el voto emitido en aquel primer referéndum se hubiera decantado por ninguna de ellas.

La contundente mayoría obtenida por Boris Johnson pone punto final a esta fase. (…)

Brexit por agotamiento

«Tengo la sensación de encontrarme en el lado equivocado de la Historia». Me lo dijo hace unas semanas un amigo británico, profesor de literatura española en una universidad inglesa. Estábamos en Londres y, al otro lado de la ventana, desfilaba una monótona procesión de paraguas. «¡Y aún no he cumplido los cuarenta!», añadió mi interlocutor con una mezcla de amargura e ironía. Evidentemente, le acababa de preguntar acerca del Brexit y de las elecciones generales que se celebran hoy mismo. (…)

Nuestra corrección política

La corrección política está en boca de todos. Ya sea para defenderla o para criticarla, todo apunta a que se trata de una cuestión que importa en nuestra conversación pública, y que seguirá siendo relevante en el corto y medio plazo. Sin embargo, la popularidad de este sintagma conduce a una pregunta: tratándose de un concepto que apareció primero en Estados Unidos, ¿es útil es su trasplante a sociedades muy distintas de la norteamericana? ¿Qué sucede cuando se usa en el contexto español? ¿Hasta qué punto sirve para iluminar cuestiones de nuestra sociedad, y hasta qué punto nos hace perseguir fantasmas a resultas de un lost in translation? (…)