Artículos

Artículos que guardan relación con algún aspecto de lo literario.

[Investigación] El espacio de las heridas: violencias, afectos y contexto en ‘Patria’ y ‘El comensal’

Ya está disponible mi estudio sobre representaciones del terrorismo en las novelas ‘Patria’ (de Fernando Aramburu) y ‘El comensal’ (de Gabriela Ybarra). Se acaba de publicar en el Bulletin of Spanish Studies y forma parte del dossier ‘Representations of Violence in Twenty-First Century Spain’, coordinado por Marta Pérez-Carbonell y un servidor. Se puede acceder al trabajo a través de (…)

Leer sin orden

Leer, sí; pero leer qué, y con qué objetivo. Las preguntas regresan cada verano, cuando uno se ve con tiempo por delante y la imaginación se excita con una mezcla de bulimia y horror al vacío. En la mente aparece una idea: podría ordenar mis lecturas. Podría hacer que se ajusten a un plan. Podría incluso -susurra entre dientes- rellenar lagunas. Pero, como suele suceder con los anhelos de orden y coherencia, esta idea no tarda en naufragar. (…)

[En Letras Libres] Ensayo ‘La doble representación: novela española y política’

En el número de junio de Letras Libres publico un ensayo sobre las distintas maneras en las que la novela española ha retratado la vida política. Me centro especialmente en la distancia -crítica- desde la que se ha retratado este mundo, y termino abogando por ‘El disputado voto del señor Cayo’, de Miguel Delibes, como la gran novela española sobre la representación política. (…)

Un modesto periodista feliz

Solemos tratar el pasado como si fuera un museo. Al menos, en lo que a la historia de la cultura se refiere. Un recorrido bien planificado que nos lleva de estancia en estancia. Sin embargo, el pasado también tiene algo de mar nocturno donde flotan los restos de un naufragio. De las aguas rescatamos bultos silentes, cada uno con una historia a cuestas: este es un hidalgo del Siglo de Oro, este un minero asturiano del XIX, esta una pintora italiana que vivió el Risorgimento. El problema es que son demasiados. T. S. Eliot lo resumió bien: “tantos, / no sabía que la muerte hubiera deshecho a tantos.”

Uno de estos cuerpos rescatados es el de Eusebio García-Mina, más conocido como Eusebius. Bajo aquel nombre firmó columnas y críticas musicales durante varias décadas en la prensa navarra de comienzos del siglo XX. Uno de tantos modestos olvidados, al que Daniel Ramírez -polifacético periodista de EL ESPAÑOL- ha dedicado una biografía: ‘Eusebius, capitán de la nave de Baco’ (Renacimiento). (…)

Los mejores libros de 2019

En cierta medida, el pequeño paso que lleva del 31 de diciembre al 1 de enero trae consigo una enorme tranquilidad. Al menos para quienes prestan atención a las listas de “libros del año” redactadas por críticos, autores o lectores especialmente voraces que desfilan a lo largo de cada diciembre. Listas que ahora, además de copar los suplementos culturales y muchas columnas de opinión, se extienden a las redes sociales en forma de hilos, posts y comentarios a esos hilos y posts.

En diciembre, todo es hacer balance de lo mucho que vino y lo poco que logramos atrapar. Todo es volver sobre nuestros pasos lectores mientras tratamos de ignorar el severo dictamen de nuestro superego (mira estas listas apretadas y generosas, confiesa que muchos títulos ni siquiera te suenan, comprueba que, un año más, has sido incapaz de organizarte bien, que has vuelto a perder demasiado tiempo en tonterías). Todo el pescado está vendido y ya solo caben ejercicios de contabilidad.

Pero basta cruzar la fina línea que separa un año de otro y la cosa se tranquiliza. (…)

Salvar a Scrooge

En el Cuento de Navidad de Dickens, el avaro Scrooge recibe la visita de tres fantasmas: el de las Navidades Pasadas, el de las Navidades Presentes y el de las Navidades Futuras. Sin embargo, el fantasma que sobrevuela toda la historia es uno y el mismo: el de la soledad del propio Scrooge. Dickens plantea la Navidad como una maniobra de salvamento de los desfavorecidos; pero el cuento también plantea la Navidad como una operación de rescate de los solitarios. El final no es feliz solo porque, gracias a la nueva generosidad del viejo avaro, el pequeño Tim logre seguir con vida, sino también porque el propio Scrooge empieza a celebrar las Navidades con sus familiares. Incluso se insinúa un trueque algo incómodo: munificencia a cambio de compañía.

Me interesa esta idea de la Navidad como operación de rescate de los solitarios, porque señala una función de estas fechas más allá de la conmemoración religiosa y de la orgía gastronómico-consumista. Al fin y al cabo, la soledad va en aumento en las sociedades occidentales, por factores que van desde el alargamiento de la esperanza de vida, la diáspora creada por las nuevas realidades laborales y urbanísticas, o la relajación de los vínculos sociales. (…)