Lo más reciente

«El mal dormir» (Libros del Asteroide) – publicación y prensa

El 24 de enero de 2022 salió a la venta mi nuevo libro, «El mal dormir. Un ensayo sobre el sueño, la vigilia y el cansancio», publicado por Libros del Asteroide y ganador del I Premio de No Ficción convocado por dicha editorial. Aquí están los enlaces a las distintas reseñas, entrevistas o menciones en prensa relacionadas con el libro. (…)

Ucrania: horror e indiferencia

En 1940, el poeta británico Dylan Thomas fue testigo de los primeros bombardeos alemanes sobre Londres. Así los describió en una carta a un amigo: «Las baterías de Hyde Park estaban detonando. Había cañones en la azotea de Selfridges. Un avión fue derribado sobre Tottenham Court Road. Pero también había pálidos taxis que recorrían las calles, y autobuses que seguían con sus rutas, e incluso gente en la barbería». Al poeta le fascinaba esta yuxtaposición de horror y cotidianidad.

Me acuerdo de la carta de Thomas cuando me doy cuenta de que llevo dos, tres, cuatro días sin pensar en la invasión de Ucrania. (…)

¿Un Rishi Sunak español?

Tras la dimisión de Boris Johnson, los conservadores británicos se han puesto manos a la obra para elegir al próximo primer ministro de Reino Unido. El proceso de selección -entre unas primarias y un reality- dejaba a comienzos de esta semana un grupo de cuatro candidatos. Uno de ellos, Rishi Sunak, es hijo de inmigrantes indios; otra, Kemi Badenoch, es hija de inmigrantes nigerianos. Y aunque esta última fue eliminada el martes, está considerada como una estrella emergente en el partido.

¿Es concebible que algo así ocurra en España? ¿Que, cuando algún día toque elegir al sucesor de Sánchez en el PSOE o de Feijóo en el PP, la terna incluya a hijos de inmigrantes y a individuos cuya raza no sea la blanca? No parece probable, y habría que preguntarse por qué. No por cuestión de cuotas, sino porque parece un buen indicador de si el ascensor social y la integración están funcionando como debieran. (…)

El adiós de Boris Johnson

Boris Johnson es, sin duda alguna, uno de los políticos más importantes del Reino Unido en lo que llevamos de siglo XXI. El esperpéntico final de su breve etapa como primer ministro, cuyo reciente rosario de escándalos parece evocar los famosos versos de Eliot («así termina el mundo, no con un estallido sino con un sollozo»), no debería hacernos perder de vista su extraordinaria relevancia e influencia. (…)

La Transición ¿hasta 2018?

¿Cuándo terminó la Transición? La variedad de fechas que se han venido proponiendo como final de aquel proceso da pie a confusiones interesadas. Si algunos dicen que la Transición duró hasta 1978, otros sostienen que fue hasta 1979, otros señalan que se prolongó hasta 1981 y otros aún consideran que terminó en 1982, ¿por qué no se podría estirar unos mesecillos más?

La cuestión merece un debate más serio del que han impulsado el Gobierno y sus socios. Fijar el límite de la Transición significa establecer, en primer lugar, qué fue la Transición; y aquí hay razones legítimas para el desacuerdo. (…)

¿Qué ofrece el PP?

Hace algún tiempo que las cosas le van francamente bien al PP. Y esto merece un comentario. ¿Cómo se explica este éxito? ¿Qué está ofreciendo a los votantes el PP? No, desde luego, un proyecto ambicioso de transformación social o nacional. (…)

¿Alerta antifascista?

Corren tiempos extraños para el discurso antifascista. Hace unos meses, Putin inició una guerra criminal y devastadora en nombre de la «desnazificación». El historiador Timothy Snyder ha insistido en esta paradoja: el país desarrollado que más se aproxima actualmente al fascismo -por su antiliberalismo, su ultranacionalismo, su conservadurismo social, la supresión de toda disidencia, la exaltación de la voluntad nacional, la reivindicación de un glorioso pasado perdido, la celebración de la guerra como ejercicio purificador- se declara antifascista. (…)

Lo que no somos

Si tanto queremos que España cambie, ¿por qué no lo hemos hecho ya? No se podrá decir que las comparaciones aspiracionales son recientes, o que existe algún bloque casticista que se opone al cambio: la admiración por otros países está presente en las derechas y en las izquierdas, en el mainstream (seamos como Alemania, como Dinamarca, como Estados Unidos, como Francia) y en los extremos (seamos como Ecuador, como Venezuela, como Polonia, como Hungría). Quizá el problema sea precisamente la falta de consenso en cuanto a qué modelo deberíamos seguir. O quizá sea que hablar sobre cuánto queremos que España se parezca a otros países es más sencillo y gratificante que hacer algo para lograrlo. (…)